La violencia en los Títeres

  la violencia injustificada como recurso simple  

¡Mataaalo! ¡Mataaalo! ¡Mataaalo!
¡Que lo taaape! ¡Que lo taaape! ¡Que lo taaape!

Eso oí una vez gritar un grupo de unos 40 chicos exijiendole al protagonista de una obra infantil. Pero como matarlo no alcanzaba, el titiritero (a travez del fantoche, claro) le dio la excelente idea al público de enterrar vivo a su adversario una vez vencido luego de pelear, igualmente no era cuestión solo de hacerlo, mejor sería que lo pidieran.

¿Realmente eso queremos?

    Fernando Grant
fernandogrant@yahoo.com.ar